El proceso creativo es una herramienta de autoconocimiento que nos coloca continuamente sobre la pista de nuestro propio rastro, de nuestra relación con nosotros mismos y con el mundo. La propuesta de acompañamiento en arteterapia no debe plantearse como una plataforma únicamente para promover la expresión artística en las personas “con dificultades”, sino para que vayan al encuentro de sí mismas a través de un proceso creador y transformador en positivo.
En arteterapia, se utiliza un
lenguaje no-verbal y simbólico a través del cual se pueden expresar
sentimientos, deseos, miedos y fantasías accediendo al inconsciente de forma
rápida, intuitiva, de una manera lúdica y sin sentirse juzgado. Tiene el poder
de generar cambios, integrando aspectos conflictivos y promoviendo un
desarrollo más sano.
La obra se convierte en un
registro y testimonio del proceso vivenciado por las personas, sirviendo como
guía para analizar lo proyectado. Permite así mismo una visión global del
proceso a lo largo de la duración de la terapia.
La expresión artística conecta con
partes muy profundas de nuestra psique, donde reside nuestro poder sanador
interno, produciendo un cambio de actitud, de estado emocional y de la
percepción del dolor físico y psíquico. En el proceso de construcción de la
propuesta artística se entretejen aspectos del consciente y del inconsciente
para generar una mirada más integrada de
nuestra vida psicología.
En suma, por medio de la
integración de los materiales y recursos (pintura, collage, instalaciones,
fotografía, etc.) cada participante elaborará varias creaciones, que ayudarán a
tener más consciencia de sus propios aspectos positivos, potencialidades y de algunos
conflictos del presente y del pasado, que se asoman tras la propuesta de sus
obras. De este modo, por medio de la observación y análisis de las creaciones,
se propiciará una nueva mirada de la realidad.
Es importante destacar que
arteterapia no es terapia ocupacional, ya que este término se utiliza para
denominar formas muy distintas de trabajo, a menudo contradictorias y que
comparten únicamente entre sí el uso de técnicas y materiales artísticos para
trabajar con personas que padecen algún tipo de trastorno, discapacidad o
dificultad. El lenguaje artístico tiene un gran poder de expresión psíquico,
sobre todo, en edades o con colectivos en los que cuesta expresarse mediante la
palabra ya que se adecúa a las necesidades y posibilidades de cada persona.
Así mismo, en arteterapia nos
centramos en el proceso creativo y psicológico de las personas, no se realizan diagnósticos
ni demandamos alguna técnica específica para su expresión. Se ordena la
realidad psíquica por medio del arte y el uso espontáneo de sus técnicas.




